Región Centro

Qué pasó con "Santa Fe, la Finlandia educativa" *

Sección
Opinión
Fecha
12 de marzo de 2018

Del dicho al hecho. Tiempo atrás el gobernador expresó una visión optimista sobre los avances de la provincia en educación. Sin embargo, todo se modifica a la hora de evaluar el salario docente.

En junio de 2015, en un debate público entre quienes se postulaban para la gobernación de Santa Fe, Miguel Lifschitz comparó a Santa Fe con Finlandia en términos educativos y auguró que la provincia se encaminaba a ese modelo reconocido en el mundo. "Claro que puede ser Finlandia en términos educativos, vamos en ese camino. En otros aspectos estamos más lejos, pero en educación no", dijo muy seguro.

A fines del año pasado, frente a la Legislatura santafesina el gobernador electo presentó, junto a la ministra Claudia Balagué, el proyecto de ley de educación provincial. Y otra vez no dudó en definir que se había logrado "un proyecto de avanzada, de vanguardia en Argentina, que plantea nuevos hitos en educación, que no rompe con las ideas de nadie y que busca construir sobre el acuerdo y el consenso para mejorar la educación en las próximas décadas".

Los anhelos y los anuncios del gobierno provincial, de hacer de la educación de Santa Fe una de las mejores del mundo y de vanguardia, parecen no mantener la misma línea de pensamiento si se trata de reconocer el salario docente.

En declaraciones a este medio (La Capital 11/03/18), el ministro de Gobierno, Pablo Farías, entre otras afirmaciones expresó que "los docentes han adoptado una actitud claramente rupturista del diálogo"; que las medidas de fuerza "son absolutamente excesivas ante una oferta responsable que hizo la provincia", y que "en otros distritos, con porcentajes idénticos o más bajos, los gremios han acordado la paritaria". Además de recordar que la ley de consenso y responsabilidad fiscal sancionada por el Congreso "fijó un tope para el denominado gasto corriente de las provincias, dentro de lo cual está la masa salarial, que no puede superar la inflación del período", es decir el 15 por ciento.

Esta vez el horizonte de Farías se corrió de Finlandia a los pagos más cercanos.

Se les pide a las educadoras y a los educadores mirar los ejemplos de las provincias que han cerrado salarios por menores montos que Santa Fe; hacerse cómplices de un pacto fiscal que los sindicatos docentes vienen denunciando, que entre otras consecuencias significa tarifazos y más impuestos para pagar el ajuste macrista.

Además, Farías acusa a los maestros de "romper el diálogo" pero nada dice sobre el decretazo (52/18) que desconoce la paritaria nacional docente.

Desde que asumió Cambiemos hay una campaña sistemática para desprestigiar a la docencia argentina, y en particular a su organización sindical. La intención es convertir a la educación en un negocio, en un bien comerciable. Esta campaña es paralela a la fuerte desinversión educativa, que pese a que es creciente y palpable no goza de la misma prensa en los medios ni de denuncia por parte de las provincias.

La Nación se ha desprendido de programas de inclusión clave como las becas, entregas de libros, equipamiento a las escuelas más pobres y la construcción de edificios escolares. Programas de los que cada vez más deberán hacerse cargo las jurisdicciones del interior, tal como lo detalla un informe del Instituto Marina Vilte de Ctera ("Advierten que sin inversión no hay educación de calidad", La Capital, 10/03/18).

Si el gobierno de la provincia de Santa Fe sigue más preocupado en hacerle los deberes a la Nación que en escuchar los reclamos de sus maestras seguramente que el pronóstico de la paritaria salarial docente no será el mejor, y correrán serio riesgo los días de clases.

No se puede pretender una "educación de vanguardia", proponerse hacer de "Santa Fe la Finlandia educativa" con los salarios docentes de cualquier país pobre de África.

* Diario La Capital

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur