Región Centro

Córdoba, una meca más allá del cuarteto, el fernet y el chori

Sección
Sociedad
Fecha de publicación
30 de mayo de 2016

"Buenas noches culiados", saludó Paul McCartney en su primera presentación en la Argentina, que fue en esta ciudad. La gente estalló, unos por la emoción de ver al ex beatle y otros por el enojo de que identificara así a los cordobeses. Lo mismo generan cada noche los personajes de Educando a Nina, serie de Telefé. Las críticas van desde la imitación de la tonada a que sean cuarteteros, borrachos y malhablados. Es que Córdoba en los últimos años logró posicionarse en el mapa con mucho más que el estereotipo clásico.

Por un lado, Iron Maiden, McCartney, Zubin Mehta, Black Sabbath, y PIL (próximamente), entre otros, eligieron la ciudad de Córdoba para presentarse antes que en la Capital Federal; al mismo tiempo, hay una escena bohemia en lugares como Club Belle Epoque y Club Paraguay, que concentran las propuestas emergentes con visitas de bandas indie de todo el país y, tanto en música como en teatro y arte, crecen las propuestas. A sus museos llegan muestras internacionales, y por sus teatros pasan obras de renombre. La selección argentina se siente en su casa en el estadio Mario Kempes. También hay cada vez más espacios para restaurantes gourmet en las sierras, así como para el desarrollo de barrios con tiendas de diseño como Güemes y polos culturales fuera de la ciudad capital, como es el caso de Unquillo.

La competencia entre Córdoba y Rosario para definir cuál es la segunda ciudad del país es antológica. Y más allá del número de habitantes (en el último censo, los cordobeses fueron 140.000 más que los rosarinos), en los 80 y los 90, la ciudad santafecina aparecía como una plaza con proyección nacional desde el ámbito cultural y educativo. Incluso durante la primera década de este siglo Rosario logró un aura de modernidad gracias a su identificación con ciudades europeas como Barcelona y un gobierno socialista con buenas ideas de gestión urbana. Pero hoy Córdoba concentra una actividad local e internacional que supera a la de cualquier otra urbe por fuera de Buenos Aires.

Gerardo García es psicoanalista y trabaja en el área de arte y bienestar en la cultura. Hijo de un rosarino, pasó su vida yendo y viniendo entre las dos ciudades. Dice: "Rosario siempre estuvo pendiente de qué lugar ocupaba, mientras que acá nunca se planteó esa competencia, sino que se movió de manera más autónoma, sin referencia a otro".

"En Córdoba, la oposición nunca fue con Rosario, sino entre la clerical y la revolucionaria, la de la reforma universitaria del 18 y el Cordobazo -continúa-. Para mí, la oposición es entre la invivible y la vivible. La lengua madre de los cordobeses nunca estuvo en otro lado."

Click Aqui

Los estereotipos son inevitables. Los cordobeses lo admiten, pero se molestan cuando se los identifica básicamente con el fernet, el choripán y el cuarteto. "Reaccionamos porque tenemos la tonada, pero no decimos «culiado» todo el día; vivimos acá, pero no sólo bailamos con la Mona o Rodrigo", grafica el artista plástico y ex titular de la Agencia Córdoba Cultura Pablo Canedo.

En este sentido, menciona a Rodrigo de la Serna en Diarios de motocicleta, donde el actor interpretó al amigo cordobés del Che Guevara, Alberto Granado. "Hablaba con tonada, pero como un cordobés medio, universitario -describe-. Eso fue cambiando y ahora son imitaciones más vulgares las que se dan, y representan sólo a un parte de los cordobeses, pero también es cierto que si recibimos a un sueco no lo llevamos al teatro Libertador, sino que echamos mano al choripán. Todo convive, pero se muestra sólo una cara."

La inversión en infraestructura cultural y el aprovechamiento de los 300.000 estudiantes que se mueven en la ciudad son dos factores clave para explicar la consolidación de Córdoba, según explicó Canedo.

Por otro lado, hay quienes entienden que así como la cercanía de la Capital Federal a Rosario le juega a favor en muchos aspectos, en otros le va en contra, al convertirla en una especie de "barrio porteño más alejado".

En infraestructura urbanística, Rosario podría ubicarse delante de Córdoba: le ganó espacio al río y reconvirtió su costanera. En esa materia los cordobeses tienen mucho pendiente, aunque esta ciudad se concentró en desarrollar la infraestructura cultural y para espectáculos.

El punto de inflexión fue en 2000, cuando la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad las estancias de Alta Gracia, La Candelaria, Jesús María, Colonia Caroya y Santa Catalina, donde estuvieron los jesuitas, y la manzana capitalina integrada por la capilla doméstica, el Colegio Nacional de Monserrat y la Iglesia de la Compañía de Jesús. Esa declaración reposicionó a la provincia a nivel internacional y obligó a sus autoridades a destinar fondos para el mantenimiento de los edificios y la conservación de los alrededores. También en los últimos 15 años los principales museos (Palacio Ferreyra, Caraffa, Sobremonte, Genaro Pérez) fueron reacondicionados, lo que permite el desembarco de exhibiciones de arte internacionales que antes -por las condiciones de los edificios- las aseguradoras se negaban a proteger.

En espacios para espectáculos, en ese mismo período se reformó el estadio Kempes, y la Vieja Usina se transformó -mejorada- en la Plaza de la Música. Al Orfeo ubicado a 20 minutos del aeropuerto se le sumó otro en Salsipuedes, construido también por el grupo Dinosaurio, con capacidad para 60.000 personas, y el Quality. Todos son espacios modernos, con instalaciones de primer nivel.

Hace una semana, Argencon, entidad conformada por empresas prestadoras de servicios basados en el conocimiento y relacionadas con los mercados externos, realizó una jornada en Córdoba y firmó un convenio con la Cámara de Comercio Exterior convencida de que esta provincia y Buenos Aires son las mejor posicionadas para vender talento al exterior.

"Seis universidades con carreras muy diversas; un conjunto de empresas tecnológicas que generaron know how y recursos humanos; compañías de larga tradición en otros sectores y dos multinacionales de alimentos dejan en claro el valor agregado que tiene Córdoba", dice el economista Gastón Utrera.

La formación de recursos humanos es, a su criterio, clave en la delantera tomada por la provincia respecto de otras. Por un lado, está la tradición de la Universidad Nacional (UNC), y por el otro, proyectos de internacionalización, como el que lleva adelante la Siglo 21. "Es cierto que hay un estereotipo al que colaboraron personajes como la Mole Moli o, en la política, Luis Juez, de quien todos esperaban que contara chistes -agrega-, pero esa realidad convive, por ejemplo, con la de emprendedores con un ecosistema muy desarrollado." En el ámbito de innovación tecnológica, muchas startups tienen "material genético" cordobés (el sitio de películas Cuevana nació aquí, por ejemplo)

El ex ministro de Educación de la Nación y actual rector de la UNC Hugo Juri coincide en que el "mundo de estudiantes" impacta en lo económico, cultural y social: "Fue lo que hizo que llegaran los call centers, que después trajeron a las tecnológicas. Nos sentamos con el presidente de Intel y le dijimos que había 20.000 estudiantes con tres matemáticas". Ese mismo ambiente, señala, es el que convoca a europeos y latinoamericanos a estudiar en la ciudad.

"El alto nivel de los recursos humanos siempre fue convocante de empresas -sigue-. Cuando la industria pesada era de punta, desembarcó en Córdoba. También los jóvenes son cruciales para la cultura, por su avidez por lo nuevo, por las tendencias."

Fuente: La Nación / Gabriela Origlia

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur