Región Centro

Córdoba: Exportadora de garbanzos invirtió u$s 4 millones para ampliar sus plantas

Sección
Economía
Fecha de publicación
29 de noviembre de 2017

Cono Agropecuaria, una empresa familiar de raíces suizas fundada en 1979, invirtió 4 millones de dólares en una nueva planta para ampliar su capacidad de procesamiento de "especialidades" en legumbres (garbanzo, diferentes tipos de poroto y chía) que en un 99% destina a la exportación.

La empresa -premiada hace unas semanas en la categoría Agronegocios por la agencia ProCórdoba y la Cámara de Comercio Exterior de la provincia- es la segunda exportadora de garbanzos del país.

Cuenta con dos plantas de procesamiento en Chalacea (departamento Río Primero, a unos 170 kilómetros de la ciudad capital) y cultiva en 18.000 hectáreas propias en Córdoba y Santiago del Estero, además de producir en convenio con otros productores y comprar en el mercado.

Pablo Marziotte, gerente general de la empresa, explica a LA NACION que con la nueva planta tienen una capacidad base de producción de 40.000 toneladas anuales, aunque el objetivo es llegar a las 50.000.

Cada 100 kilos de granos, el 85% puede ir directamente a exportaciones, mientras que entre el 12% y el 15% puede ser vendido como alimentos para animales o granos de menor calidad y entre el 1% y el 5% es considerado "merma volátil".

De los siete accionistas de la empresa, cinco viven en Suiza aunque siguen de cerca el negocio. "Va camino a convertirse en una compañía de familia, no familiar; con una gestión profesionalizada aunque el grupo fundador siga siendo parte", apunta Marziotte.

"Hasta los descartes exportamos a los Estados Unidos como comida para animales", señala. Los productos llegan a 60 países desde Egipto, Pakistán e Israel a Portugal, Sri Lanka, Chile, India, Canadá, México y Estados Unidos.

Son distintos mercados atendidos con el mismo producto pero con variaciones; por ejemplo, el garbanzo de más calibre (más grande, mejor precio) va a Europa que lo usa para enlatado, mientras que el seco llega a Euroasia, África y Latinoamérica.

Marziotte describe a Argentina como un "proveedor reconocido" de legumbres, en especial garbanzos. El consumo interno es mínimo, por lo que casi toda la producción nacional es para exportación.

El advenimiento de culturas como la vegetariana y la vegana así como la tendencia a una alimentación más sana impulsan una mejora de la demanda interna que, incluso, busca legumbres para la mezcla con harina de trigo.

India es el mayor productor, consumidor e importador mundial de legumbres, seguida de Canadá, muy fuerte en producción de lentejas y arvejas. "Los canadienses tienen un rol importante en la promoción de estos granos, no sólo en lo que hace a la inserción de sus productos sino que trabajan para aumentar la torta", indica Marziotte.

Cono Agropecuaria, que emplea a 90 personas, integra la Asociación Internacional de Productores de Legumbres que intenta que, desde el año que viene, la FAO instituya el "Día mundial de las Legumbres".

Los productores argentinos, relata el ejecutivo, ingresaron al cultivo impulsados básicamente por las retenciones en la soja (hoy del 30%) y el trigo (eliminadas en diciembre de 2015). "Lentamente se fue transformando y hoy el garbanzo se viene afianzando como parte de la rotación de cultivos. A precios normales las expectativas son de que pueda ofrecerse el producto al mundo de manera estable", dijo.

Este año, en Córdoba, la campaña del garbanzo fue mala. De las 65.000 hectáreas sembradas se perdieron 28.000 por las heladas de junio y julio y el bajo nivel de agua. La Bolsa de Cereales provincial proyecta una caída del 66% interanual en producción.

Fuente: La Nación

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur