Región Centro

Entre Ríos: Rematarán la planta de Citrícola Ayuí

Sección
Economía
Fecha de publicación
1 de diciembre de 2017

Cuando Citrícola Ayuí agonizaba, el entonces gobernador Sergio Daniel Urribarri anunció la venta a un grupo empresarial de China, en una conferencia de prensa conjunta con quien fuera el último dueño de la exportadora de citrus, el ex diputado Francisco De Narváez. Pero todo quedó en la nada y más de dos años después los galpones del enorme empaque están abandonados.

Este 20 de diciembre, la planta caerá bajo el martillo de Marcos Roisman, con una base de $ 52.871.304,36, aunque si no hubiera postores, a la media hora se reducirá $ 39.563.478,27 y, si igualmente no hubiera interesados, se rematará sin base y al mejor postor.

No es la única propiedad que tiene Citrícola Ayuí, que en este caso sale a remate por pedido del Banco Nación, quien es acreedor hipotecario de la propiedad con 21 hectáreas y, según anuncia Roisman, tiene 12 mil m2 de galpones con playas de carga, cámara frigorífica, oficinas, etc.

Citrícola Ayuí nació en 1962 en Concordia y hasta la década del 80 perteneció a la familia Sambiasi, que se la vendió a De Narváez. La empresa cuenta con una superficie plantada de 1600 hectáreas en las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones, que suman más de 600.000 plantas de cítricos, según información proporcionada por la empresa cuando estaba en venta.

Los problemas que enfrentó la Citrícola Ayuí se enmarcan dentro de la crisis de la mayoría de las economías regionales. Los productores locales están muy golpeados por la pérdida de competitividad de su negocio, que vive una tormenta perfecta en la que se combinan el retraso cambiario del peso con las fuertes devaluaciones que sufrieron en los últimos meses el real en Brasil y el rublo en Rusia, principales destinos de los cítricos argentinos.

A estos factores se suma la mayor oferta de países competidores, como Perú y Sudáfrica, que provocaron una baja en los precios internacionales de la fruta.

Los chinos no pusieron los dólares y no se sabe si en la fallida operación el Estado entrerriano no arriesgó 20 millones de pesos para hacer factible el acuerdo de venta que luego naufragó.

De acuerdo con un estudio de la Sociedad Rural, las exportaciones de los principales cítricos sufrieron fuertes caídas en los últimos años. En el caso de la mandarina, en 2009 las exportaciones argentinas representaban el 6% del comercio mundial, y cinco años después su participación había caído a la mitad.

La planta de la citrícola Ayuí se subasta el 20 de diciembre en Concordia, tras presentarse en concurso de acreedores, al fracasar las negociaciones que llevó adelante su actual dueño, Francisco de Narváez, para vender la empresa a un grupo de capitales chinos por medio de un "salvataje" que llevó adelante el gobierno de Entre Ríos.

La empresa había solicitado formalmente la apertura de su concurso preventivo en el Juzgado N°3 de Capital Federal, tras declararse en cesación de pagos. Consultados al respecto, en el grupo Narváez prefirieron no hacer declaraciones, a la espera de que se expida la Justicia. "Entendemos que esto es una situación generalizada en toda la industria, en particular de esta zona del país", explicaron.

Por entonces, el ex gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, había anunciado junto con De Narváez el otorgamiento de un crédito por $ 20 millones para la empresa, en el marco de una operación que incluía el traspaso del control accionario de Ayuí al grupo chino Premieur en un "salvataje" que al final no prosperó y cuyo resultado hoy queda expuesto con la liquidación de la planta industrial de una de las citrícolas más importantes de la región.

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