Región Centro

Córdoba genera más de 12 mil nuevos egresados universitarios por año

Mientras en algunos sectores sobran profesionales y los sueldos son bajos, en otros, faltan, y esto eleva los salarios. Un mercado que se mueve en función del valor agregado personal.

Sección
Educación y Cultura
Fecha de publicación
18 de noviembre de 2013

El mercado laboral profesional está en manos de los vaivenes de la oferta y la demanda, sobre todo en materia de remuneraciones. Cada año, la decena de universidades públicas y privadas de la provincia genera más de 12 mil nuevos egresados, y si bien no todos quedan en Córdoba, una porción importante pasa a engrosar este segmento del mercado laboral local.

La demanda profesional se mueve más aceleradamente que el resto del mercado laboral, tanto cuando cae como cuando sube, según muestra el Índice de Demanda Laboral, elaborado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE) (ver gráfico).

Esto se refleja en cuatro profesiones tradicionales (abogados, contadores, arquitectos e informáticos).

A partir de los ’90, cuando los honorarios profesionales se desregularon, las remuneraciones de egresados en relación de dependencia quedaron en manos de la negociación individual con cada empleador. Los colegios profesionales pueden proponer valores de referencia, pero no fijar salarios. En sectores en los que la sobreoferta es marcada, las remuneraciones profesionales quedaron deprimidas en comparación con algunos convenios colectivos.

El mayor problema lo registra el recién egresado, que después de un promedio de cinco a seis años de estudio, entra en el mercado laboral con ingresos que parten de los 4.500 a cinco mil pesos mensuales, cuando la remuneración neta promedio del sector privado en Córdoba en el segundo trimestre de 2013, según datos del Indec, fue de 6.802 pesos.

Esto se profundiza cuando el recién egresado se concentra en tratar de ingresar en las zonas más comunes de la profesión.

También inciden las deficiencias del sistema educativo universitario, que genera egresados con pocas capacidades de desempeño en la actividad. Ante esto, empresas y estudios profesionales rebajan los salarios bajo el planteo de que deben invertir dinero en capacitar al joven para que en el menor tiempo posible rinda sus frutos.

José Arnoletto, presidente del CPCE, advierte que el recién egresado “está complicado para ingresar al mercado laboral; el nuevo profesional busca entrar en las actividades más concurridas y eso hace que se bajen los pagos; todos van a la liquidación de impuestos y son pocos los que se meten en análisis de costos o auditoría interna”.

Sin embargo, destaca la importancia del primer trabajo, sobre todo en los estudios profesionales. “Los grandes estudios le dan al joven egresado un proceso de formación muy grande, que le permite en poco tiempo sumar valor agregado”.

En el mismo sentido se expresa Josefina Rex, especialista en recursos humanos calificados. “A veces vale la pena no ganar grandes cifras inicialmente si el trabajo nos capitaliza y nos potencia para un desarrollo posterior. En todas las especialidades, es cada persona la que valida, la que aporta y la que enriquece la profesión que ejerce. El valor agregado es absolutamente personal e individual, y es lo que prestigia o empobrece un título”.

Una situación similar ocurre entre los abogados, una de las profesiones más numerosas por el enorme nivel de judicialización del país, en muchos casos generado por las deficiencias del propio Estado.

Alejandro Tejerina, titular del Colegio de Abogados de Córdoba, recalca: “Pasa que le entregan a un joven para que haga una cédula o una carta documento y no sabe de lo que se trata. Lograr que un recién egresado esté listo para un juicio puede llevar de seis meses a tres años, según el interés y el tiempo que le dedique. Hay estudios que se preocupan por la capacitación; para el resto, el Colegio realiza talleres de práctica profesional gratuita”.

Otro de los problemas es que los jóvenes egresados suelen concentrarse en las zonas de mayor población.

Jorge Monti, presidente del Colegio de Arquitectos, resalta la importante concentración zonal en su rubro. “En la seccional Villa María, que reúne a 79 localidades, hasta hace 12 años 40 no tenían profesionales. A veces la demanda está en un lugar y la oferta, en otro. Esto empezó a cambiar en el último tiempo, porque la construcción se frenó en la Capital y empezó a crecer en el interior provincial. También se ha frenado un poco la actividad en la obra pública y en los grandes proyectos privados, y se mueve más la construcción particular por efecto del crédito Procrear”.

Informáticos

A contramano, está la informática, con 10 mil profesionales, pero con una demanda insatisfecha de 700 puestos sin cubrir, en lo que el sueldo inicial es similar, pero lo perciben estudiantes de segundo o tercer año de ingeniería en sistemas o egresados de terciarios.

Las empresas pagan cursos de capacitación para estos estudiantes, con el objetivo de que rápidamente empiecen a producir, lo que retrasa el egreso del alumno a siete a ocho años. Un ingeniero recién recibido con dos a tres años de experiencia, percibe sueldos por encima de los ocho a nueve mil pesos, más beneficios como medicina prepaga, un plus para el que va al interior y la financiación de maestrías y diplomaturas.

Pese a este esfuerzo, todavía no pueden torcer la tendencia de falta de jóvenes que estudien carreras “duras”. Aun así, el sector piensa que va por buen camino. “En un país de 40 millones, hay 100 mil ingenieros. Eso es resultado de la política errada de hace 10 años atrás, cuando se desalentó la ingeniería. Todo lo que se viene haciendo ahora está en rumbo correcto; las becas del Gobierno de Córdoba, la ayuda de la Agencia de Empleo, el impulso que le da la Nación a la ingeniería es un avance”, advierte Guillermo Montenegro, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Informáticas.

En números

Egresados. Córdoba genera todos los años más de 12 mil egresados de carreras de pregrado y grado. Casi el 60% provienen de la Universidad Nacional de Córdoba; el resto, de las de Villa María, Río Cuarto, las tres regionales de la Universidad Tecnológica Nacional, el Instituto Universitario Argentino y las privadas, Católica de Córdoba, Blas Pascal y Siglo 21.

Abogados. El Colegio de Córdoba tiene entre 10 y 11 mil matriculados (incluye Capital, Carlos Paz, Alta Gracia, Río Segundo y Jesús María). En toda la provincia son entre 14 y 15 mil.

Arquitectos. En Córdoba se estima que hay unos 9.000 profesionales y 6.000 están inscriptos en el Colegio de Arquitectos.

Informáticos. Hay en la provincia 10 mil profesionales de la informática. La demanda insatisfecha en Córdoba es de 700 profesionales.

Ciencias Económicas. El Consejo Profesional tiene 12.200 matriculados en toda la provincia. De estos, 1.800 están exclusivamente en relación de dependencia. Son los profesionales que adhirieron a la matrícula con el nuevo régimen vigente este año./La Voz

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