Región Centro

Córdoba, referente académico en la reproducción animal

Sección
Educación y Cultura
Fecha de publicación
17 de agosto de 2015

Todos los años, el Instituto de Reproducción Animal Córdoba (Irac) junto con la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UCC) recibe unos 100 alumnos para el cursado del postgrado en Reproducción Bovina.

Se trata de una cantidad muy destacable para cursos de postgrado en los que, generalmente, las cohortes no superan los 15/25 alumnos anuales. La especialización en Reproducción Bovina (también se dicta una maestría en Reproducción Bovina) es una de las carreras de postgrado con más inscriptos en toda la Universidad Nacional de Córdoba.

Las causas se encuentran en diversos factores: en primer lugar, la reconocida fama que tiene la Argentina como productor ganadero.

El país está visto en Latinoamérica como un líder ganadero y dentro de ese liderazgo, gracias a los distintos ambientes y al trabajo realizado por técnicos y productores, se ha logrado generar razas eficientes que se destacan por su eficacia productiva y la excelente calidad de su carne.

Por otra parte, históricamente Córdoba, desde la creación de su Universidad por los Jesuitas en 1613 se ha posicionado como polo Educativo en toda Latinoamérica, prestigio que ha sabido mantener a lo largo de los siglos.

A partir de un trabajo permanente de más de 20 años en toda Latinoamérica, el Instituto de Reproducción Animal (Irac) ha logrado posicionarse como referente en materia de biotecnologías, y se lo conoce por estar siempre a la vanguardia en el desarrollo de nuevas tecnologías reproductivas. En forma continua recibe solicitudes de profesionales y organizaciones procedentes de diversos puntos de Latinoamérica (Perú, Bolivia, Uruguay, Chile, Brasil, Ecuador, Colombia, Costa Rica, México y Panamá, entre los más frecuentes) interesados en participar de su oferta académica.

Impacto regional

En los último 15 años, el conocimiento generado en la fisiología reproductiva de las vacas ha permitido manejar la dinámica del crecimiento de los folículos de sus ovarios y también sincronizar el celo y la ovulación en una ventana de tiempo de entre tres o cuatro horas, en grupos de entre 200 y 300 vientres.

Esta nueva tecnología conocida como Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) ha simplificado el uso de la inseminación, porque a través de los tratamientos hormonales se pueden inseminar 200/300 vacas en un medio día.

A diferencia de la técnica tradicional que había que esperar el momento natural en que la vaca entraba en celo para poder inseminarla.

Los actuales tratamientos de sincronización de celos y ovulación han permitido un crecimiento exponencial de la aplicación de esta técnica en los rodeos latinoamericanos.

Los números que reflejan la incorporación de esta técnica hablan por sí solos, en el año 2002 los programas de IATF se aplicaban sobre unas 200.000 vacas y en el 2012 se registraron 2.800.000 vacas tratadas con esta técnica reproductiva.

Otra tecnología de gran impacto en los últimos tres años en nuestro país es la producción de embriones in vitro, y su aplicación por parte de las cabañas productoras de reproductores.

Esta técnica permite obtener células germinales de vacas donantes fertilizarlas en laboratorios, cultivar los embriones en incubadoras y luego transferirlo en vacas receptoras.

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